
ENTENDER LA TÉCNICA ALEXANDER?
Intento escribir un artículo explicando la Técnica Alexander. Explicando por supuesto, para que eventualmente el que lea, “entienda”. Pero es posible entender algo que nunca antes experimentamos? Que significa realmente entender? Se puede solo a través de palabras tener una nueva experiencia que abra nuevas puertas, nuevas posibilidades de acción y de comprensión? O es “entender” únicamente relacionar un concepto con nuestra vieja y habitual manera de ver la vida? No puede ser la Técnica Alexander una técnica de reeducación psicofísica que no tenga nada que ver con Yoga, Reiqui, fisioterapia o cualquier otra disciplina que conozcamos de antemano? Muchas veces, empeñarse en entender puede ser simplemente estancarse un poco más en nuestra subjetiva, habitual e inamovible idea del mundo, y tenemos que permitirnos no entender para poder eventualmente vivir una nueva experiencia.
USO Y PERCEPCION
Nuestros hábitos (nuestra manera de ser y de hacer; de sentir, de reaccionar; de sentarnos, de pararnos; de pensar, de creer, de entender y de percibir...) definen la manera en que hacemos USO de nosotros mismos. El USO de cada persona es UNICO. Lo construimos desde que nacemos con cada experiencia, con cada contacto con el exterior, y se sigue alimentando a si mismo a cada minuto inconsciente del día. Todo lo que nos sucede es recibido e interpretado desde nuestra propia percepción, que es a la vez, parte de nuestro uso.
“Tu percepción sucede en el lugar en el que estas y es absolutamente dependiente de como tu cuerpo esta funcionando”, Marjory Barlow, "The Teaching of F.M. Alexander".
Por ejemplo, si llevamos nuestra cabeza hacia atrás, acortando el cuello y empujando hacia abajo desde siempre, sin siquiera estar concientes de ello, poco a poco esa relación entre cabeza y columna nos va a parecer correcta y centrada, simplemente por estar acostumbrados a ella. Si dejamos el cuello libre de dicha contraccion y permitimos que nuestra cabeza vuelva hacia arriba y hacia adelante recuperando el espacio necesario en su relacion con la columna, hay grandes posibilidades que nos sintamos incomodos y con la cabeza demasiado hacia adelante, aunque, en términos objetivos, no lo este. Sensaciones como esta nos devuelven siempre al mismo lugar (acortando el cuello y tirando la cabeza hacia abajo y hacia atras) reforzando nuestros habitos, muchas veces poco eficientes.
Con la Técnica Alexander aprendemos a no confiar ciegamente en nuestra percepción. Asumimos que lo que pensamos que hacemos no es exactamente lo que hacemos y abrimos así la posibilidad de hacer algo diferente a lo habitual, invitandonos a liberar agarres y tensiones inconcientemente instaladas que interfieren con nuestro funcionamiento general y restringen nuestra libertad.